No, si muerta no estaba, nada más agarré una larga época de parranda, bueno en realidad mi computadora agarró su momento de huelga y pues no habÃa podido usar tan ameno aparatejo hasta ahora que rogué a una alma caritativa que me prestara su tecnologÃa un rato.
Esta semana me la pasé encerradÃsima en mi casa, mitad porque estaba super enferma y mitad porque en serio no habÃa nada que hacer, una vez más me declaro detractora de la época decembrina, yo francamente me pongo insoportable nada más de pensar que significa que estaré encerrada o porque todo mundo se va a sus ranchos con su familia, o todo mundo anda derramando miel por todos lados y eso también me fastidia; pero bueno volviéndo al punto que no puse un pie en la calle pero ni para ir a la tienda, decÃa, que aprovechando los siete dÃas de mirar al techo hasta aprenderme sus fisuras de memorÃa, también pude pensar en tantas cosas que igual y por no tener tiempo no lo habÃa hecho, o quizás porque no me habÃa querido detener a pensarlas o porque siempre es preferible encender la compu y olvidar que alguien y sólo yo puedo afrontarlas.
Primero y lo más triste, ya se me acabó la escuela, ahora si viviré de vacaciones permanentes si no encuentro en que ocupar mis dÃas pronto, y eso significa que no tendré mi escape diario, que no veré a mis amigos ni me despreocuparé por aparecer en mi casa hasta después de las nueve y treinta de la noche, lo cual significa también que el fideicomiso paterno se ha acabado, digo mis papás obvio no me van a dejar sin un centavo pero evidentemente no van a seguir dándome dinerito constante porque la escuela se acabó :S y lo peor esque en serio se acabó, la educación obligatoria se ha terminado y si pretendo seguir estudiando será porque consiga una beca, porque mis padres han cumplido bastante en darme educación universitaria.
Lo que me lleva al punto B si se acabó la obligación con mis padres ¿porqué carajos siguen chinango? bueno pues porque como reza el viejo adagio “mientras viva en su casa, estaré bajo sus odiosas reglas”, lo que nos devuelve al punto A, si quiero las mÃas propias necesito mi techo y si quiero mi techo necesito trabajo para poder pagar siquiera la renta de un méndigo cuarto de vecindad. Y aquà es dónde viene el punto desesperante porqué es donde todos nos preguntamos ¿y ahora dónde carajos empiezo a buscar? ¿en el periodico? ¿le pregunto a mis cuates, conocidos, familiares y vecinos? ¿me contrato mi propio clasificado? ¿regreso lloriqueando a MILENIO HIDALGO para que me den chamba de IBM con un sueldo miserable otra vez? ¿vivo de mis padres hasta los treinta y tantos y luego digo que nunca fue mi intención salir de ahÃ? y ahà es donde estoy el 80% del tiempo perdiendo la cordura.
Por si estas peroratas estuvieran leves, luego también me pregunto cuándo carajos mejora mi salud en general, todo este año me la pasé con especialistas al menos cada dos meses y durante seis meses era cada mes, entonces pienso también que si algo deseo de este año que presuntamente amenaza por llegar nuevecito de paquete, es que por piedad ya no tenga que ser cliente consentido de laboratorios y médicos… además que si pretendo irme de mi casa será una situación prácticamente incosteable…
Para rematar, si esque ya la cosa no podrÃa ser más miserable, estoy cansada de la soledad a fuerzas, estoy cansada de tener que suplicar por ápices de cariño y además de pretender que eso esta bien para mi… la verdad creo que merezco tener a mi lado a un hombre que pueda darme como mÃnimo su exclusividad y su tiempo y además que pueda estar tan locamente enamorado de mà como yo de él, sin contar por supuesto que pueda admirarlo profundamente aunque sea por su habilidad para usar las tijeras sin irse chueco.
Lamento tener que quejarme tanto luego de tanto tiempo de desaparecida, pero tenÃa que hacer mi balance anual antes que iniciara el nuevo, porque en serio, esta vez prometo hacerlo diferente, aún no sé en qué o aún no sé por dónde empezar pero será diferente, por lo pronto esta vez, espero lograr dejar de fumar jajajaja.